jueves, 30 de mayo de 2013

El mate no es una bebida



Bueno ta..... sí. el mate es un líquido y entra por la boca....hasta ahi te lo llevo...

Pero no es una bebida.

Nadie toma mate porque tenga sed....
Es más bien una costumbre... como rascarse.


El mate es exactamente lo contrario que la televisión:
Te hace conversar si estás con alguien ...
y te hace pensar cuando estás solo.

Cuando salís con una gurisa por primera vez a la rambla, la invitas con unos mates....
Matean mujeres charlatanas y chismosas, y matean hombres serios y maduros.
Ves rondas de mate entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian en el patio del liceo.


Es lo que tienen en común las víctimas con los verdugos, los buenos con los mala gente, los politicos con los gremialistas.
Un mate es lo una de las pocas cosas que podes compartis con tus hijos sin terminar en discusiones.
Los hinchas de Nacional pueden tomar mate con alguien de Peñarol





Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide.....
Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten re grandes al tomarlo.
Sentís un orgullo enorme cuando un "piojito" de tu sangre empieza a chupar mate...y le ensañas a cebar, a ensillarlo y a darlo vuelta.

Después con los años, ellos elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.






La yerba del mate es lo único que hay siempre, en toda casa. Siempre.
Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con gripe con frio o con calor....
Y si un día al levantarte descubris que no hay yerba, seguro que un vecino tiene y te da...

La yerba no se le niega a nadie!!

 Acá la la decisión de dejar de ser un niño y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular...en un momento específico....no pasa por el cumpleaños de 15, ni por empezar a usar de pantalones largos, no ocurre al anotarse a la universidad o irse vivir lejos de los padres..... Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, a solas.


No es casualidad. No es porque sí.
El día que un jóven pone la caldera al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en solitario...solo porque sintió la necesidad de hacerlo...en ese minuto... se convierte en uruguayo, en ese minuto descubre su identidad.






Cuando llega alguien a una casa la primera frase es "hola"...y la segunda "¿unos mates?".
Sea en casa de ricos o en el humilde rancho del pobre, convidar al invitado con unos mates es hacerlo sentir bienvenido.
Ofrecer un mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...

Es el compañerismo hecho momento.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.

Es la solidaridad de bancar esos mates lavados solo porque la charla es buena.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y viceversa.
Es la sinceridad para decir: "ta, esto ya esta horrible, cambiá la yerba!"
Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día.


 
Viste...el mate no es una bebida

 Robado (y modificado por EL Doc) de "los Yoruguas de aqui y allá"