viernes, 24 de mayo de 2013

Algo de Psicología Deportiva

El siguiente texto surge a partir de una clase de sicología del deporte y de la lectura del articulo de Dante Nieri Romero  publicado en la siguiente página: http://www.efdeportes.com/efd90/mental.htm. 
Sin ánimo ninguno de plagio, sino todo lo contrario, basándome en un excelente articulo y sumarle lo tratado en la charla mas algunos aportes personales. Espero que aporte:

Además de las capacidades como fuerza, resistencia y flexibilidad, tener algo que se podría denominar como “fortaleza mental”, es requisito indispensable para ser deportista. 

Para quienes nos gusta ir al límite y ponernos metas ambiciosas, lograr nuestros objetivos como deportistas nunca es fácil, tanto en entrenamientos como durante las competencias. A diario habrá que “meter huevo” y hacer sacrificios…y no todas las personas tienen esa voluntad o esa fortaleza que se necesita…
Ppodemos tener a alguien con una genética envidiable, capaz de realizar de forma excelente los gestos técnicos específicos del deporte que practica, y con un entrenamiento que en el papel es excelente y no deja nada librado al azar: entrena descansado se alimenta bien, tiene un trabajo "amigable" con el deporte, etc…pero si esta persona se desanima fácilmente ante resultados adversos, si le tiene miedo al dolor físico, si no esta dispuesta a sacrificar parte de su vida personal para dedicarla al deporte, entonces nunca será exitoso. 

Un deportista menos talentoso pero con mayor habilidad mental tal vez logre mejores resultados deportivos. Y esto vale tanto para deportes en equipo como para los individuales, tanto para deportistas amateur como elite.

Muchas veces no gana el mas talentoso sino el mas preparado.... y cuando hablamos de prepararse no solamente nos referimos al aspecto físico.

Trabajar ésta fortaleza mental debería ser parte del plan de entrenamiento de cada deportista, no es algo con lo que se nace o no se nace, es algo que se desarrolla, que se entrena y que se mejora con la práctica. 
 

Los puntos a desarrollar son: 

 1)  Manejo de los pensamientos

“El cuerpo hace lo que la mente le dice que haga”


Los deportistas saben lo poderosa que es la mente a la hora de rendir.
Si pensamos que podemos es mas probable que lo logremos.
El atleta que empieza su preparación diciendo “yo nunca voy a poder llegar al top 10” ya de pique se esta limitando su potencial de rendimiento.
Tampoco es cuestión de pensar en grande y delirar, acá entra el primer punto (autoestima), es ponerse una meta realista acorde a las capacidades de cada uno, trazar un plan y así convencerse de que se va a lograr el objetivo.
Y tampoco irse al extremo y pensar que es 90% mental…una alta motivación realmente ayuda a rendir más, pero nunca es sustituto para una buena preparación física, técnica y nutricional.

2) Tolerancia a la frustración y manejo de las emociones

“si te caes 10 veces, te levantas 11”

Debe ser el punto mas difícil de desarrollar, acá influye mucho la educación que se recibe desde niño…(si se nos “malcria” de chicos dándonos enseguida cuanta cosa demandemos, es mas probable que lleguemos a adultos con una muy baja tolerancia a la frustración), también influyen características de la personalidad de cada uno; personas ansiosas y poco pacientes tienen menos tolerancia a la frustración, y por supuesto, personas con baja autoestima también.

Un deportista con baja tolerancia a la frustración se reconoce porque se enoja muchísimo cuando pierde, busca excusas y culpables en vez de explicaciones (me mató el calor….fulano se me atravesó todo el tiempo, el juez cobró todo mal, fulano nunca me dio un pase bien hecho, llovió toda la semana y no pude entrenar, venia mal dormido, no pude almorzar etc.), es el corredor que cambia de entrenador o de grupo a cada rato porque “ninguno me sabe entrenar”, es que no puede encontrar compañeros de entrenamiento porque siempre lo perjudican los demas, etc.

El deportista que aprende a atribuir sus logros y derrotas a si mismo (a su entrenamiento y su conducta en competencia), en vez de poner la responsabilidad en factores externos seguramente será mas exitoso a largo plazo. 
Todo buen deportista asume sus fracasos, pero como tiene autoestima (y no se la cree), también sabe reconocer el mérito personal de sus victorias.

Emociones negativas como enojo y frustración no aportan nada al deportista, agredirse a si mismo o a otros deportistas nunca va a modificar la realidad de una derrota, es un gasto de energía improductivo y que deja en evidencia la flojedad mental de quien lo ejecuta.

3 -Autoestima

"uno es lo que cree que es"

Tener autoestima no es creerse grande ni es faltar a la humildad. Todo lo contrario, una persona con una sólida autoestima es capaz de analizarse objetivamente, reconociendo sus puntos fuertes y valorándolos como tal, al la vez que es consciente de sus debilidades, sin negarlas ni ocultarlas.

El deportista con autoestima no vivirá cada derrota como un golpe a su ego sino que será capaz de analizar los factores que influyeron en la falla y procurará aprender de la experiencia, procurando corregirlos en el futuro.
El deportista con alta autoestima podrá separar su vida personal y profesional de su vida deportiva evitando interferencias entre ellas, evitando sentirse presionado por la familia o los amigos para ganar y evitando que el estrés del trabajo o sus problemas familiares boicoteen sus logros.

Con el autoestima viene la confianza en uno mismo, elemento vital para cualquier deportista.
Aquel que no esta 100% confiado en sus habilidades y su preparación tiene mas chance de fracasar, los reconoces porque son quienes suelen recurrir a rituales y cábalas pre-competencia; son los que siempre llevan la misma ropa a las carreras, los que siempre almuerzan fideos, los "cuadraditos" digamos... aquellos que basan su confianza en el pensamiento mágico de que los tirabuzones son la clave para ganar, porque no confían demasiado en sus propias habilidades ni en el entrenamiento que hicieron durante los meses previos.

Confianza y autoestima son evidentes por ejemplo cuando un deportista fracasa en lograr una marca  pero dice: “ya va a salir”, confía en que esta entrenando bien y en sus habilidades para lograrlo,... y lejos de desanimarse continúa trabajando en el objetivo propuesto.

Quien tiene un exceso de autoestima sobrevalorará sus capacidades y se pondrá metas inalcanzables a corto plazo, estas personas viven frustradas por las continuas fallas en el logro de sus metas, y muchas fallas seguidas desaniman a cualquiera. Un ajuste hacia una meta mas realista solucionaría rápidamente la situación.

La mejor forma de crear confianza es ver materializarse las metas. Ganar o lograr una marca serían las formas mas evidentes, pero hay otras; realizar entrenamientos claves al ritmo objetivo, evaluar rendimiento en competencias previas, comparar las sensaciones respecto al mismo entrenamiento meses atrás, etc.

En el desarrollo de la confianza los entrenadores juegan un papel importante… si a cada rato se dan sermones acerca del mal rendimiento que están teniendo y “que se pongan las pilas y empiecen a jugar enserio” además de ser nada constructivos pueden ejercer un efecto negativo, si el jugador constantemente escucha que es un inútil y juega mal al final “se la termina creyendo” y tal vez realmente empiece a jugar mal.

En deportistas juveniles, que aún están formando su personalidad; los padres y entrenadores deben ser cuidadosos con las palabras que usan y con sus gestos y actitudes, es una etapa muy vulnerable en la cual es preferible reforzar lo positivo que enfatizar lo negativo.
Algunos deportistas jóvenes tienden a buscar la aprobación de las autoridades (padres y tecnicos) o de los propios compañeros como forma de validad su desempeño y cuando fallan aparecen pensamientos de “le fallé”, “no estuve a la altura”, etc, a veces el fracaso se sufre mas por haber decepcionado a terceros que por las fallas que individualmente se hayan cometido.

4) Perseverancia

“un gesto que se repite un millón de veces, algún día llegará a ser perfecto”

Los logros no llegan de un día para el otro, exigen trabajar mucho tiempo, soportar sesiones largas y duras, hacer sacrificios en la vida personal, soportar derrotas en competencias, soportar la incertidumbre mental de si los objetivos serán logrados, etc.

La perseverancia suele ser innata, o aprendida en la infancia tal vez, pero también en adultos se puede desarrollar y mejorar.

Se reconoce al deportista que será exitoso porque es aquel que nunca falta a un entrenamiento, aquel que jamás lo abandona por la mitad, aunque esté muy fatigado y asume el compromiso de dejar de lado actividades sociales en pos del rendimiento. 

Es aquel que jamás abandonó una competencia aunque fuera último, que la peleó hasta el final aunque era evidente la imposibilidad de repuntar, son aquellos que no se rinden facilmente, los que no dan nada por perdido hasta que se termina el partido y que dan el máximo pese a factores internos como fatiga o pese a factores externos como mal clima, hinchada del oponente, etc.

5) Disfrute

“ No hay mayor placer que ser el mejor en lo que mas me gusta”



La práctica deportiva tiene su origen en la diversión y nunca debería perserse eso. A veces el disfrute se empieza a perder cuando el niño inicia un entrenamiento con objetivos competitivos, cuando los sponsors o las autoridades ponen mucha presion en los logros deportivos y cuando se pasa de amateur a profesional.

Cuando alguien le pregunta al deportista ¿Por qué entrena? La respuesta mas rápida debería ser “porque me gusta!”…muchas veces el deportista de elite deja de tener esto en cuenta cuando aparecen los sponsor y las presiones por rendir….pero tambien a nivel amateur se puede ver que se pierde el disfrute y aparece el tedio y la rutina, cuando el entrenamiento se vive como una obligación (que encima no es satisfactoria) y los resultados en competencia pasan a ser el centro de todo…acá hay que tener cuidado, porque es en este contexto que empiezan los problemas de motivación, de autoestima y obviamente esto se verá reflejado en el rendimiento entrando así en un circulo vicioso para nada beneficioso.

Un signo de alarma es cuando al acercarse la fecha de la competencia el deportista empieza a mostrarse inseguro, con miedo, o agresivo… un deportista que disfruta lo que hace sí estará nervioso y ansioso pero será de una forma positiva, anhelando la fecha pese a las dificultades que sabe que tendrá, deseando que llegue el momento de demostrar para que trabajó tanto, en vez de temerle y generarle estrés por miedo al fracaso.

El atleta no se divierte cuando gana. El atleta gana porque se divierte. 

Obviamente que en competencia se sufre...a nadie le gusta el dolor de pantorrillas en los últimos 200 metros de un 800mt…a nadie le divierte el km 33 de una maratón,…pero siempre se disfruta en forma global una carrera.

El proceso del entrenamiento también se debe disfrutar, sino....con que ganas vas a las 8 am un día de invierno?, con que ganas gastas dinero en zapatillas caras? 

Palabras finales y me voy a correr:

Cada vez mas deportistas reconocen la importancia de la psicología en su preparación para la competencia.
Ya no es raro ver psicólogos deportivos trabajando a la par de los entrenadores, los médicos, los kinesiólogos y los nutricionistas..todo en un plan de entrenamiento integral del deportista que obviamente asegura mejores resultados que si solo se limita a lo físico y lo técnico.

Siempre los pequeños detalles suman.

corredor inteligente corre con ventaja