sábado, 19 de abril de 2014

Niños corredores - Parte 2

Carreritas para niños antes de las 10k


Ya casi todas las 10k de calle inician con una mini carrerita para los niños.
Muchos chicos crecen viendo a sus padres y hermanos mas grandes ir a las carreras de 10k casi todos los fines de semana, y de verdad disfrutan mucho cuando se les deja participar en ellas, vestirse “como los grandes”; ponerse zapatillas de correr, un short deportivo y llevar la remera del equipo de papa o mama, hacer la entrada en calor, ir al corralito de largada y volver a casa con su medalla finisher, es algo que les encanta a los gurises.
 Al igual que en los adultos, si el chico nunca hizo deporte en su vida, le va a costar muchísimo participar de una mini carrera, terminarla sintiéndose bien y disfrutarla.
Los niños no saben de “largar a ritmo”, ellos salen a correr! Y si su estado físico es malo, seguramente le faltará el aire en los primeros metros, sentirá la fatiga en las piernas y pasarán muy mal para terminar la carrera. El próximo sábado se negará a participar.

Por el contrario, si es un chico activo que hace ejercicio fuera del horario escolar (en el club, o en la cancha del barrio) estará mas acondicionado para hacer frente a la exigencia de una carrerita, e incluso podrá ponerse competitivo y salir a buscar uno de los primeros lugares.
El interés por participar debería nacer del niño, no deberíamos insistirles para que lo hagan, incluso cuando él mismo haya pedido asistir, siempre es bueno dejarle claro que, incluso 1 minuto antes de la largada puede retractarse de su decisión y eso no está mal.
No olvidar que puede ser muy intimidante llegar a una carera repleta de gente, con arcos enormes y música a todo volumen, sobre todo para los mas pequeños y las primeras veces

Indumentaria
Así como los adultos nos preocupamos de usar ropa con tela dry-fit, lentes de sol, gorras y calzado adecuado. Debemos tener las mismas preocupaciones cuando invitamos a nuestros niños a correr.
El niño no es tan bueno para disipar la temperatura corporal como el adulto así que correr con una remera de algodón que no disipa bien el calor, va a hacer que se “caliente” mucho mas de lo que ud lo haría corriendo en las mismas condiciones…y eso lo llevará a agotarse mas rápido, con riesgo de deshidratación y golpe de calor.
Por otro lado el niño está más expuesto a la hipotermia en los días fríos, así que en invierno debemos abrigarlos con un buen sistema de múltiples capas, con ropa de calidad que no se moje al sudar. No olvidar el uso de gorritos de tela transpirable y guantes, pero teniendo en cuenta que cuando empiece a correr elevará su temperatura, igual que los adultos, no excederse con el abrigo
Atención a la calidad de las medias y ropa interior!
Respecto al calzado: buscar uno que sea flexible, de forma que permita una zancada natural, sin restricciones al movimiento, pero que le brinden buena amortiguación  para evitar lesiones por impacto. Observar la suela, que tenga algún diseño que se agarre al suelo.

Por más que el espíritu de las carreritas es participativo y no se premia a los ganadores, no podemos negar de que a los chicos les gusta ganar y odian perder, los adultos debemos incentivar su participación felicitándolos cuando terminen el recorrido, comentando acerca de la linda medalla que se ganaron, etc.
No obstante los adultos no debemos enfocarnos en el aspecto competitivo de los deportes a esta edad, siempre debemos felicitarlos por su performance, festejar con ellos los logros “llegaste!!”, “mejoraste tu marca!”, “que linda medalla te ganaste”, etc.
Si es la primera carrera o son muy pequeños conviene que los acompañemos, sin apurarlos, seguirlos al costado o ligeramente de atrás, advertirles antes de largar que si va muy rápido capaz papá se cansa y no puede seguirlo…pedirle para hacer un sprint final los últimos metros (dejarse ganar y fingir gran fatiga al llegar), tener a alguien que saque fotos, son detalles que hacen a una muy linda experiencia para los niños.
Es muy importante que les brindemos agua y alguna fuente de azúcar inmediatamente a la llegada (una Salus de naranja, un jugo Ades, un Colet, etc.) no soy muy fanática de darle Gatorade a los chicos, no está formulada para ellos, no olvidar que ha hecho un esfuerzo físico y ahora se está por largar la carrera de adultos… pasarán cerca de 2 horas hasta que vuelva a casa a almorzar así que una buena idea es llevar algún sándwich o empanada para que pueda comer una vez que se recupere el ejercicio.
¿Debemos entrenarlos para las carreritas?
Si por entrenar hablamos de hacer fondos y series como los adultos, controlando tiempos y kilometraje semanal, perdiodizando las semanas y quizás aspirando al alto rendimiento deportivo del niño, entonces la respuesta es un gigante NO. Entrenar con objetivos de rendimiento es lo menos saludable que una persona puede hacer por su cuerpo. 
Pero si por entrenar entendemos “acondicionar el sistema cardiovascular y muscular del niño para que pueda hacer frente a las exigencias de una vida activa sin gran fatiga, e incluso enfrentarse a momentos de exigencia mas alta de la habitual sin verse sobrepasado”, entonces la respuesta es un enorme SI.
Como ya vimos, el niño tendrá muchos beneficios si hace ejercicio a diario. Con los niños siempre debemos tener un enfoque lúdico del ejercicio, sentido común, los niños no entienden de voluntad y sacrificio para lograr los objetivos, si una actividad no les resulta entretenida, no van a querer seguir practicándola.
No va a resultarle divertido ir a dar vueltas en una pista o correr x vueltas en el prado, es mejor que corran como parte de un juego, por ejemplo: la mancha, jugarles carreras a ver quien gana, etc.
Según la edad del niño tenemos “fases sensibles” de aprendizaje de las principales habilidades motoras (fuerza, resistencia, coordinación, propiocepción, velocidad de reacción, etc) y es también mediante juegos que se las va a desarrollar: el semáforo, las estatuas, la mancha, etc.
Una buena idea es que asistan a las escuelitas de mini atletismo que estan surgiendo, en ellas se les enseña a saltar, lazar, etc y se hace un enfoque mas integral que apunta al desarrollo de todas las habilidades motoras del niño y no solamente a la resistencia (que es lo que ocurre si solo corre)
Pero, si el niño nos planea “salir a entrenar con los adultos” para las carreritas, podemos decirle que si y salir a trotar con ellos teniendo en cuenta ciertos lineamientos básicos:
- progresión: comenzar con salidas breves de no más de 20 minutos, en las cuales se alternarán periodos de caminata y trote. No planifiquen entrenamientos con los niños, caminar 1 minuto y trotar 1 minuto son formatos pensados para adultos, en niños es preferible que sean ellos quienes elijan cuanto tiempo trotan y cuanto tiempo caminan, basándose en sus sensaciones y no en un esquema pautado de antemano. El mejor enfoque es decirles “cuando estés listo empieza a correr, cuando te cansas caminas, yo te sigo”
- Evitar el exceso de carga: ir  mirando como va el chico, si se lo nota cansado, esta muy rojo o hace un esfuerzo notorio para respirar, aunque nos diga que quiere seguir…, ahí es cuando ponemos el freno. Proponemos hacer otra cosa en vez de seguir corriendo…si es algo divertido y no parece que queremos cortar su actividad mejor!: “ahora vamos a hacer lagartijas!!... a que no puedes hacer 3 seguidas?”
- Variar: Los niños no entienden de entrenamiento como los adultos, alternar días de fondos con días de series, entrenar tiempos, duraciones, no es lo que tienen en mente cuando hablan de salir a correr, haz que parezca un juego para ellos.
A los niños les cuesta la idea de correr a un ritmo parejo, ellos largan fuerte y cuando se cansan se detienen y caminan, luego recuperan y siguen…no les exijas ir parejo mucho rato, porque además de costarles se van a fatigar mucho y ya no será divertido.

Correr haciendo cambios de ritmo es mas acorde a la forma de correr que tienen los niños, pero en vez de proponer un fartlek, hagan un juego: trotan juntos hasta que, sin previo aviso uno de los dos se “escapa” y el otro debe perseguirlo y atraparlo (“mancharlo”) para poder volver al trote o caminata. Finge que te cuesta mucho alcanzarlo y “mancharlo”, jadea como si estuvieras muy fatigado en los momentos en que caminen. [nota: prueba este juego con tus compañeros de entrenamiento adultos en la próxima sesión de fartlek que tengas…será la mas dura en meses!!]
Jugar a la mancha, en un parque, con árboles y obstáculos naturales es otra alternativa

No intentes hacer tu entrenamiento cuando salgas a correr con tu hijo, cuando corran juntos, debe ser el niño quien marque el ritmo y los descansos.
Si quieres entrenar y él insiste en acompañar, es preferible que lo haga en su bicicleta, de otra forma no podrás cumplir con los ritmos o con todo el kilometraje pautado.

- Flexibilidad: no le exijas constancia, no podemos pretender que el niño entrene 5 veces por semana, con lluvia, con sol o con frío. La realidad es que (al igual que los adultos), no todos los días va a tener las mismas ganas de correr, y si un dia te dice que prefiere no salir (por la razón que sea), entonces mejor no forzarlo, la idea es que el deporte sea divertido para ellos, no una obligación mas, no una fuente de estrés…bastante tienen con la escuela, el inglés, la computación, los deberes, etc.

Niños de más de 8-9 años ya pueden adoptar costumbres y en ellos si está bueno que haya un horario y días fijos de entrenamiento, aunque sin perder la flexibilidad de que si hoy no tiene ganas, mejor no forzarlo.

Atención acá: si el chico realmente disfrutaba de salir a correr o asistir a la escuelita de atletismo y de repente se niega a hacerlo durante varios días seguidos, debemos abrir los ojos y ver que está pasando: si tiene algún dolor, alguna lesión, si tuvo algún problema con un compañero en la escuelita, etc.

El deporte de por vida
Correr con los chicos es una excelente forma de pasar mas tiempo de calidad con ellos, una actividad sana para los dos, un deporte que además de formar el cuerpo, forma personas; ayuda a adoptar un mantener estilo de vida saludable, genera hábitos, valores y amistades desde pequeños. Seguramente cuando sea adulto te agradecerá que lo hayas incentivado a ser un runner.