domingo, 30 de octubre de 2016

Actividad Física en adultos mayores

Adultos > 65 años que realizan actividad físico de manera regular presentan menor mortalidad.

Esto no lo digo yo, ésta es la conclusión de un estudio prospectivo de 13 años - “Physical activity and long-term mortality risk in older adults: A prospective population based study (NEDICES)” - al cual pueden acceder en la web: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2211335516301188
En el estudio  se siguió a un grupo de personas durante 13 años y se vio que aquellos con más actividad física eran los que mostraban mayor sobrevida, y que además el efecto era más marcado en mujeres (32% vs 14%).
No encontraron una relación lineal entre la “dosis” de actividad física y el beneficio en reducción de mortalidad, viendo mayores beneficios cuanto más sedentaria fuera la persona inicialmente.
Recordemos que actividad física no significa deporte, ni significa entrenamiento; actividad física se define como cualquier movimiento del cuerpo que implique gasto energético para realizarse, y puede realizarse con tareas laborales, domésticas, recreativas o transporte.
Son conocidos los efectos negativos que tiene el sedentarismo para el organismo. Ya desde 1950 se empezó a ver la asociación entre sedentarismo y muerte prematura por causas cardiovasculares. Y hoy el sedentarismo es hoy la principal causa detras del origen de las enfermedades crónicas no transmisibles más prevalentes en adultos (diabetes, colesterol, hipertensión, ciertos tipos de cáncer, etc).
Se grafica la sobrevida en función de los años de seguimiento y cada línea representa un nivel de actividad física, los resultados son claros.
En amarillo se representan a las personas con alta actividad física a diario y son las que mostraron mayor sobrevida durante todos los años de seguimiento.
En verde y violeta las personas con actividad física moderada y ligera respectivamente
Y en azul las sedentarios, los de menor sobrevida.
Además de los efectos directos que la actividad física tiene sobre las funciones cardiovascular y metabólicas del organismo, se han propuesto otros factores como responsables también de la menor mortalidad: la reducción en los marcadores pro-inflamatorias, cambios en la composición corporal, densidad mineral ósea y peso y mayor autonomía del adulto mayor.
Terminamos sacando la conclusión más esperable, pero no por eso la más aplicada: fomentar la actividad física luego de los 65 años es tarea importante en materia de medicina preventiva.
Esto me hace acordar a las palabras de Aurora Pérez : “en mi fuero interno sé que he corrido sólo para vivir”

Me voy a correr