lunes, 9 de marzo de 2015

Dolor: cuerpo-mente


El dolor se define como una percepción desagradable que alerta acerca de un daño corporal que ha ocurrido o que potencialmente puede ocurrir.

El propósito de sentir dolor es motivar una conducta: proteger una zona del cuerpo que el cerebro considera que está lastimada, expuesta a riesgo o sufriendo un estrés excesivo.

Por ejemplo al tocar una taza caliente, los receptores de calor envían señal al cerebro acerca de la temperatura de la taza. Si el cerebro considera que la temperatura es muy elevada y va a lastimar la piel, manda la señal de que quema para que se retire la mano de inmediato.

Entonces el dolor es algo bueno, que ayuda a preservar nuestra integridad física, al provocar que la persona se aleje del peligro y evite acciones que lastiman al cuerpo.

Cuando hay una tendinitis por ejemplo, el cerebro recibe señales que le indican acerca de una zona inflamada, y este daño se siente como dolor al mover la zona. La conducta que se busca provocar es la mejor para curar la lesión: si no te noves no te duele, si no te noves se cura.

 (Para pensar: Si seguimos corriendo ignorando el dolor o enmascaramos un dolor leve con analgésico o infiltraciones entonces no permitiremos que el cuerpo cure).

Ahora… te pones a pensar en que:

- Frente a un mismo estimulo (x ej la taza caliente) dos cerebros de dos personas diferente no decidirán lo mismo, tal vez una sienta que está demasiado caliente para beberlo y otro se tome el café como si nada.

- Existen  dolores referidos (por ejemplo dolor en el hombro por irritación del diafragma), y dolores “fantasma” (alguien con el brazo amputado siente dolor en el brazo que ya no tiene.

- Se pueden aliviar dolores fuertes con hipnosis.

- Cuando la persona está en una situación de vida o muerte (un león le arranca un brazo mientras huye o recibe una herida de bala en medio de una guerra), no se siente dolor hasta que el riesgo de vida haya cesado. Ya que el dolor es un mecanismo de supervivencia ponerse a cuidar el brazo herido en vez de seguir corriendo por su vida no sería buena estrategia.

(Algo menos extremo: un esguince de tobillo durante un partido importante que pasa desapercibido hasta que termina el partido y comienza a sentir dolor)

Escarbando un poco más:

El dolor es una señal que invita a una acción, si la acción no es útil para sobrevivir o ya ha sido tomada entonces carece de sentido sentir dolor.

- ¿Alguna vez te pasó de tener un dolor muscular o tendinoso y que este desaparezca o baje la intensidad al otro día de consultar al médico o hacerte la ecografía?

 (¿Un cerebro más tranquilo al haber tomado alguna medida orientada a resolver el problema?)

Sobre el dolor crónico:

- El cerebro es de alguna forma parecido a un sistema de cables de electricidad: las señales se transmiten por circuitos de neuronas, y cuanto más se usen esos circuitos más se refuerza esa vía (así es como aprendemos x ej), el tema es que cuanto más se use un circuito que informe dolor, más difícil será desactivarlo luego.

- Un aprendizaje condicionado: Si corre con un calzado inadecuado que le provoca dolor de rodilla durante meses ud termina aprendiendo que correr causa dolor de rodilla. Luego corrige la causa de su dolor pero cada vez que vuelve a correr vuelve a sentir dolor.

El cuerpo humano más complejo de lo que sospechamos....



Me voy a pensar